Oscar 2012: sin ideas, Hollywood sólo pudo mostrar su propia historia

oscar3

¿Valió la pena ver los nueve films nominados? ¿Es hora de dejar de confiar en los Oscar? ¿Alguna vez fueron confiables? Hollywood atrapa, no hay dudas. Tanto que, con sabiduría comercial, en 2009 decidió aumentar la lista de películas nominadas para acrecentar el público en los cines. Lo lograron. ¿El premio perdió prestigio? Sí, hay películas que ocupan un lugar que no merecen (127 horas, Los chicos están bien, en el 2010, Un sueño posible, Enseñanza de vida, Amor sin escalas, en el 2009).

Casi seis mil personas votan por los ganadores, entre actores, directores, productores, publicistas, editores de sonido, ejecutivos y otros. Una cifra que revela (por la cantidad y por el tipo de gente que vota) poca frescura y mucho interés comercial.

Cuesta rescatar cosas de los nueve filmes nominados a los Oscar 2011 (la última buena camada fue la del 2004, con Ray, Million Dollar Baby, Descubriendo el país de nunca jamás, Entre copas y El aviador). El artista, la película de Michel Hazanavicius, que seguramente ganará el premio, es muda y en blanco y negro. Es, supuestamente, una especie de homenaje al cine de los 30. Pero, en realidad, más que un homenaje es una copia de una forma de filmar que quedó obsoleta y aburre. ¿El cine en el 2012 no puede ofrecer nada distinto? Parece que no. La historia de La invención de Hugo, de Scorsese, la otra candidata, pasa por otro lado, pero también utiliza a los orígenes del cine, con el personaje de Georges Méliès y el relato de su vida, como principio fundamental.

Como un escritor consagrado y sin inspiración que se pone a revisar las cartas que escribía de adolescente o los papeles perdidos en algún escritorio para publicar de grande o la prestigiosa banda de rock que lanza un disco con los éxitos de su carrera, Hollywood (El artista es francesa, pero cuenta con actores de Estados Unidos y fue hecha básicamente para el público de ese país) se mira a sí mismo para contar historias que no serán inolvidables. Fue otro año de decepciones.

Aquí, una breve descripción de las nueve nominadas, en orden de preferencia.

El árbol de la vida, Terrence Malick. Este film fue odiado por una incontable cantidad de críticos y público en general. Pero, entre tantas películas tibias, logra destacarse como lo mejor. El film tiene un post dedicado en el blog, casi como una forma de homenaje. Por su maestría para contar una historia, de la familia O´Brien y hasta del universo, por su sensibilidad para filmar, Malick tendría que quedarse con el Oscar (aunque, claro, no hubiera ido a recibirlo). Puntuación: 9/10.

 

Criadas y señoras, Tate Taylor. Una historia sencilla, bien contada y con brillantes actuaciones (Viola Davis, en el papel de Aibileen Clark, y Octavia Spencer, que interpreta a Minny Jackson). Por momentos el film luce demasiado convencional y cuenta la típica historia de la joven que busca romper con el conservadurismo y su entorno.  Puntuación: 8/10.

 

 

Moneyball, Benett Miller. Otro film que había elegido como lo mejor del 2011. Ritmo, historia entretenida y un relato eficaz, bien contado, sin dramatismo exagerado y simpleza que se transforma en virtud (la actuación de Brad Pitt no merece un Oscar). La historia de Beane, basada en una historia real, una especie de Marcelo Bielsa del beisbol, el jugador frustrado que debate internamente sobre las decisiones que tomó, es excelente. Y, lo mejor, la idea de que los protagonistas no siempre ganan. Puntuación: 8/10.

 

Los descendientes, Alexander Payne. ¿Quién dijo que para hacer una buena película hacen falta personajes extraordinarios? Algo de eso demuestra el director en este film, con George Clooney (tampoco parece una interpretación como para ganar el gran premio) como un hombre de negocios en Hawai, con problemas familiares tras la muerte de su mujer. Algunos giros medio extraños que hacen perder el foco (de las relaciones entre padre e hijo adolescente, de las formas de entender y superar la muerte de un ser querido, de los valores). Puntuación: 7/10.

 

La invención de Hugo Cabret, Martin Scorsese. Es fácil rendirse ante una forma de filmar brillante y unas imágenes que hacen abrir bien los ojos y por momentos vibrar en la butaca, pero si no hay fuerza en la historia, no hay nada. ¿Qué es lo que mueve a Hugo? ¿Cuáles son los vínculos afectivos que tiene con su padre? ¿Cuál es la obsesión de Georges Méliès? ¿Por qué la exageración ante un simple paso del tiempo? El film se queda en la intención de contar algo infantil (con las corridas de Hugo en la estación de Londres, perseguido por el inspector) y la profundidad de la historia de un huérfano  o de un hombre grande frustrado, con los sueños rotos. El uso del 3D, por otra parte, no hizo gran diferencia y no pareció del todo bien utilizado (como rescataron varios críticos). Puntuación: 6/10

Medianoche en París, Woody Allen. Siempre tiene algo diferente para contar y lo que se considera como una obra mediocre suya suele superar por varios cuerpos al resto, pero al viejo Woody bien vale pedirle más, tras enormes filmes que quedarán por siempre como grandes clásicos (Annie Hall, Manhattan y Crímenes y pecados) y otros que no entrarán en ese estatus pero no por eso dejan de ser geniales (Días de radio, Bananas, Zelig, Otra mujer). Un film dietético. Una hermosa manera de mostrar París,sí.  Una mala combinación de uso y desarrollo de personajes, también (si Gil, Owen Wilson, no tiene ni un punto de referencia con su futura mujer, Inez, ¿para qué están juntos?). Puntuación: 6/10.

El artista, Michel Hazanavicius. ¿Cómo un film que parece de la década del 30 puede ser tan sorprendente y premiado? No es más que una simpática película que bien podría encontrarse en una tarde de sábado en algún canal de cable que rescate clásicos de Hollywood. No emociona, ni cambia las estructuras del cine. La historia es tan simplona y fácil que aburre. Tiene pasajes dulces, con una buena filmación, pero no hay tensión. Es un boxeador que se escapa del rival con gracia pero nunca golpea. Así, no puede ganar nunca una pelea. 6/10.

Caballo de guerra, Steven Spielberg. El silbido al caballo, la rotura de la piedra con el arado, las paces en la guerra por un animal, el personaje ciego. Forman parte de este film, con tantos clichés que por momentos da miedo. La filmación es linda y tiene secuencia de puro cine (el caballo corriendo entre las vallas, la tierra, la bomba y los ruidos) pero ante un argumento tan bobo cuesta tolerarlo. Por momentos genera risa de la exageración dramática de la película (los críticos de la Argentina la elogiaron, aunque parecen haber notado los mismos vicios que esta mini reseña. Pareció, una vez más, una forma de casarse con un director, con lo establecido. Una manera de demostrar su nula valentía o cabeza para destruir a un prestigioso director como Spielberg, que hace sólo unos meses había presentado la impecable Tintín). Puntuación: 4/10.

Tan fuerte, tan cerca, Stephen Daldry. Historia de la insensibilidad, del absurdo. La manera de usar un contexto con enorme impacto (las Torres Gemelas) de una manera boba, como si fuera un cuento infantil. Personajes irritantes. La película debería determinar el fin de Sandra Bullock como actriz. Acciones que no se explican y el mal uso de la inverosimilitud. Oscar Schell sigue los pasos de su papá (Tom Hanks), que murió en el atentado del 11 de septiembre. Personajes extraños que no aportan más que confusión. Puntuación: 4/10.

Con Fernando Massa, de Anecdotario colectivo, y Joaquín Bilbao, de Nos vamos a Copacabana, discutimos sobre las películas y mandaron sus calificaciones para sumarse al debate.

Moneyball 8 (muy buena)
Midnight in Paris 8 (muy buena)
Hugo  7 (buena)
The help  6  (buena)
Los descendientes  5  (regular)
El arbol de la vida  5  (regular)
Tan cerca tan fuerte 3  (mala)
Caballo de batalla  2  (mala)
Moneyball 6 (Vale la pena)
Midnight in Paris 4 (Regular)
The Help  3  (Regular)
Los descendientes 3  (Regular)
El arbol de la vida 4  (Regular)



There are 10 comments

Add yours
  1. Catalina Ungaro (@cataungaro)

    Interesante el post! Coincido en la mayoría de los juicios. Desde lo increíble en varios niveles de El árbol de la vida hasta lo insulso de Caballo de guerra.
    Creo que hace tiempo ya (sino desde siempre) los Oscars se guían por un todo que excede el concepto de una genial película o una buena película. Buscan en sus elecciones algo que lleva a elegir películas como el artista (simpática y entretenida, nada más) y actrices como Sandra Bullock jaja. No se si comprendo totalmente cuales son las motivaciones que mueven a este grupo de seis mil personas, pero ya, y como bien decís, la ampliación de la lista a nueve películas es al menos una indicio.
    Y yendo en contra de la enseñanza de Medianoche en París, creo que al menos en esta edición de los Oscars se cumple el clásico “todo tiempo pasado fue mejor”. Veremos que pasa en el futuro.

  2. Fer Massa

    No. Si. Y no se. Esa es mi respuesta a tus primeras preguntas.
    Lamento no haber hecho mi reseña, porque también iba a ser una buena catarsis.
    Sin ver El artista (por algo me habré resistido), coincido plenamente en lo que decís. Tal vez el día que la vea tenga un opinión diferente. Lo dudo.
    Que el ciclo borre este trago amargo.
    ¡Abrazo!


Post a new comment