Conversación con un taxista cubano en Miami

taxi2

No tenía más de 45 años. Usaba anteojos de sol y una camisa blanga manga corta. Era amable. Me ayudó a subir la valija al baúl del auto y me abrió la puerta del taxi. Tenía ganas de hablar, de dar a conocer su verdad. Al final del viaje, me miró los ojos y me dio la mano: “Suerte, hermano”.

-¡Qué calor hace en esta ciudad! ¿Siempre es así?

-Ahorita es cuando empieza a bajar el calor. Ya pasamos los peores meses, que son junio, julio y agosto. Pero sí, hermano, hace mucho calor todavía.

-¿Usted de dónde es?

-Yo soy de Cuba, hermano.

-Ah, mire usted. Estuve en Cuba este año…

-(interrumpe) Ah, ¿si? ¿Y cómo lo vio? ¿Qué vio? ¿A qué lugares fue?

-Bien, es un hermoso país. Recorrí muchos lugares. La gente de Cuba es única, sin dudas.

-Sería mucho más hermoso si no estuviera Fidel. Eso se lo puedo asegurar.

-Ah, veo que no es muy amigo de los Castro.

-Bueno, ellos son la razón por la que estoy aquí. Son dictadores y hasta que la dictadura en Cuba no termine, no voy a volver. A mí no me importa qué es lo que les hagan creer a mis hermanos. Ellos suelen mentir y manipular las cosas.

-Pero, ¿por qué se fue?

-Porque no hay oportunidades. Ni libertad. La libertad es lo más importante.

-¿Cómo hizo para irse?

-Primero me fui a Colombia con un pasaporte de trabajo. Luego me quedé un año allí y vine a Estados Unidos, en el año 1990. En esa época, aquí sólo había que pedir asilo político y se podía ser un ciudadano legal. Ahora también se puede hacer, aunque ya no es tan fácil como antes.

-¿Y acá vive mejor que en Cuba?

-Bueno…aquí tengo oportunidades. Aquí puedo construir una vida. Estados Unidos es como un continente, ¿sabes? Al que le va mal aquí es porque no tiene cultura de trabajo. Un hombre que trabaja en la construcción, un trabajo para el que no se necesita estudio y al principio ni siquiera inglés, puede tener su carro y su pequeña casita también. Yo sé que si me va mal aquí puedo probar suerte en otro lado, ir a otra ciudad.

-¿No extraña su país?

-Bueno, mi país es mi país. Yo amo a Cuba más que a nada en el mundo.

-Sí, son muy patriotas los cubanos…

-Porque amamos a nuestra tierra, porque así nos criaron. Pero nuestra tierra fue y es deshonrada por Fidel Castro.

-Acá en Miami hay muchos cubanos…¿por qué?

-Aquí la mayoría somos latinos. Para vivir aquí no hace falta hablar inglés. Eso es importante. También está el clima, por supuesto. Es agradable. Es el mismo calor, la misma humedad. Luego, cada uno sigue su camino. Si tú quieres progresar, debes aprender el idioma. Somos unos dos millones de cubanos aquí. En Miami hay más latinos que estadounidenses, ¿sabes?

-En Cuba, muchas personas me dijeron que muchos de los que se habían ido de la isla querían volver pero ya no podían…

-No, hermano. Eso es mentira. Los que estamos aquí lo hacemos porque queremos. Puede ser que haya alguno que quiera regresar, pero eso es porque no trabaja o no lo quiere hacer. Porque está pegado a los vicios de la Revolución. Yo no pisaré mi tierra hasta que no se vaya él. ¿Para qué voy a querer volver? Aquí tengo mi vida…

-¿Pero no extraña? ¿No tiene familiares allá?

-Mi madre está aquí, mi mujer y mis hijos también, hasta mis hermanos. Con el tiempo, hice todo el esfuerzo para que parte de mi vida no quedara en Cuba. Sólo tengo una tía un poco vieja en Camagüey. Con ella hablo todas las semanas por teléfono y me cuenta sus novedades.

-¿Y la gente? Creo que los cubanos son únicos…más cálidos…

-Bueno, ¿tu sabes? Es una de las cosas que más extraño. Aquí vivo en un barrio en las afueras. Tengo una casita humilde pero a la que no le falta nada. Salvo un dominicano al que saludo y cada tanto viene a tomar una cervecita o algo a casa, no conozco al resto de mis vecinos. Aquí la gente no se habla entre sí. Viví en Nueva York dos años y nunca supe quién era el hombre que estaba en el departamento de al lado de casa. Es una sociedad un poco más cerrada, un poco más individualista. No es lo mismo…

-Vi muchas cosas que no estaban del todo bien en Cuba, pero no chicos en la calle…

-(interrumpe) Bueno, es que los valores de la Revolución son valores dignos y justos. Algunos de esos valores han permanecido con el tiempo. Pero no todos. En realidad, los más importantes no están. En Cuba se impide el progreso. En Cuba no hay libertad. ¿Tú piensas que hay libertad en Cuba? Entonces ve a la Plaza de la Revolución y comienza a gritar “abajo Fidel”. Tú ya imaginas dónde terminarías…

-¿Sigue llegando gente en balsa a Miami o esa etapa ya terminó?

-No, hermano. Aún sigue llegando. A muchos los frena en el camino la Guardia Costera y los mandan de regreso, algunos mueren. La gente va a seguir llegando. No dudes de eso. Aunque es verdad que ahora hay más opciones. Conseguir un pasaporte en Cuba era imposible. Ahora también, aunque no tanto…

-¿No le duele no vivir en su país?

-Sí, pero es una etapa terminada para mí. ¿Sabes a dónde me gustaría ir? A Buenos Aires…tengo un amigo que trabaja en un taxi que es argentino y me ha hablado maravillas de Buenos Aires. El Obelisco, los teatros. ¿El teatro Colón, verdad? Sí, él me ha hablado muy bien del teatro Colón. A Buenos Aires sí me gustaría ir…

Foto del blog Segunda naturaleza




There are 5 comments

Add yours
  1. Axel Maidana

    Me hizo recordar al mismo diálogo que tuve con un taxista cubano haciendo el tramo de Miami al aeropuerto. Exactamente las mismas preguntas respuestas. Cuba es un tema particular el cual es lindo indagar y sacar sus propias conclusiones.

  2. Axel Maidana

    Los que se fueron hablan de Cuba como una dictadura pero igual aman a su país. No tuve oportunidad de ir a la isla aún. Los que fueron dicen que se viven dos realidades. Una cosa es la parte turística y otra la periferia. Los que tienen dinero están bien. Los que no cuentan corren con otra suerte.


Post a new comment