Los 25 de Anagrama y Página 12 (parte I)

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Guiado por el sentido común y la coherencia, Página 12 repitió una fórmula incuestionable, casi perfecta: la alianza con la editorial Anagrama para sacar al mercado libros baratos de autores que suelen figurar entre los favoritos de los lectores con algo de rodaje en la literatura. En 2011, fueron 40 títulos, por el aniversario de la editorial española. Esta vez, 25, por el cumpleaños del diario. ¿El resultado? Otra hermosa colección. En un principio, parece justo mencionar que la mayoría de las falencias de la anterior fueron resueltas: salvo alguna pequeña excepción, no hay libros cortados ni recopilaciones de textos que, en realidad, no son dignos de formar una misma edición.

Leer una colección de libros puede ser tan maravilloso como tedioso o aburrido. Por un lado, regala una apertura extraordinaria. Pone en el camino autores que de otra manera no hubieran sido descubiertos. La parte económica, por otro lado, es una de las grandes virtudes. Si estos 11 libros (de los 12 que conforman esta primera parte, queda afuera el de Carver porque es un libro que sí fue engendrado especialmente para esta colección), los hubiera comprado en la librería Cúspide, habría gastado 983 pesos. En cambio, gracias al extraordinario precio de 22 pesos por unidad, sólo desembolsé 242. Nada mal, ¿no? La parte mala: así como ayuda a cruzarse con inesperadas joyas, también obliga a chocarse con ladrillos que no hacen más que hacer perder el tiempo. En fin, no creo que haya otro diario con la mentalidad cultural para ofrecer una serie de libros como los de Página 12. Algunas cuestiones no se manchan y mantienen la calidad. Pese al paso del tiempo.

Aquí, mi lista con un breve comentario del libro y ordenada por orden de preferencia. Entre paréntesis figura el número de salida.

1-Hijo de Satanás, Charles Bukowski (10): Magistral. Bukowski se repite, pero con grandeza. Al igual que en La máquina de follar, la escritura en este libro es la de un autor desfachatado, un incomprendido, un loco sin ningún tipo de filtro. Pero a esas pintorescas características le agrega una madurez y solidez realmente abrumadoras en cada uno de los relatos. Bukowski ya no es el borracho que hace reír por su prosa entretenida y fluida. Es mucho más (por momento se acerca a la literatura de Carver, aunque con mucha mayor efectividad). Cada uno de sus cuentos es una máquina de transportación, en la que al lector le resultará demasiado sencillo sentirse dentro de la escena. El legado y la sensación de cada una de las historias es triste y cruda: la vida, en general, es vacía y sin sentido para los personajes de Bukowski. La venganza de los malditos, Cómprame cacahuates y caramelos, Un día, No hay canciones de amor…en fin, la mayoría de los relatos son verdaderamente significativos.

2-Obras completas (y otros cuentos), Augusto Monterroso (7): La primera gran sorpresa de la colección. Un libro chico, divertido e irónico. Monterroso, de Guatemala, es un escritor totalmente alejado de cualquier paradigma. “Cuando despertó, todavía el dinosaurio estaba allí”. Siete palabras. Es toda la extensión del cuento El dinosaurio. Es como si se burlara de todo lo establecido en la literatura. El efecto es positivo porque después sale con algunos relatos particularmente extraordinarios y encantadores, como Diógenes también, Leopoldo (sus trabajos) El concierto. Una verdadera joya.

3-El grito silencioso, Kensaburo Oé (9): Una de las novelas más densas y con raíces profundas del escritor japonés. En la colección anterior, La presa fue, sin dudas, uno de los mejores libros. La historia de un chico que se convierte en hombre en plena guerra resultaba dura pero también encantadora. En El grito silencioso intenta ser mucho más ambicioso. Relata el camino de dos hermanos con un pasado demasiado denso, que intentan reconstruir una vida que parece arruinada. Una novela atrapante, que afecta por lo sanguinaria y cruel y no intenta ser para nada liviana. El libro es complejo. Arrastra parte de la cultura e historia japonesa (hace especial hincapié en el reinado Man’nen, que sólo duró un año, de 1860 a 1861). Oé mantiene el nivel de libros como Dínos como sobrevivir a nuestra locura y Una cuestión personal, siempre bajo un manto de constante angustia, tristeza y tintes autobiográficos.

4-Pregúntale al polvo, John Fante (11): Arturo Bandini es, sin dudas, uno de los personajes más entrañables y divertidos de la literatura. John Fante es una verdadera y agradable sorpresa (fue un escritor sin ningún tipo de reconocimiento mientras estuvo vivo; Bukowski fue uno de sus admiradores y quien hizo fuerza para que sus libros no quedaron en el olvido. Su prólogo de esta edición es imprescindible). Así como a veces la figura del escritor como personaje es un poco trillada, en este caso, todo suena revitalizador y enérgico. Arturo Bandini es un tipo divertido. Su estructura mental, sus locuras internas, su enamoramiento, su cuartito en una pensión. Una novela encantadoramente insignificante.

5-Amsterdam, Ian McEwan (6): De pie. Este escritor inglés sí sabe cómo contar historias. Es simple, crudo y efectivo. Su libro de cuentos, Primer amor, últimos ritos, fue de lo mejor de Los 40 de Anagrama. Con Amsterdam, ratifica su grandeza (Sábado y Chesil Beach, otras novelas del eterno candidato al Nóbel, mantienen la calidad intacta). La moral de la sociedad moderna en el ojo de un verdadero crítico y analista. La muerte de una mujer relaciona a cuatro hombres: su multimillonario marido, un periodista, un músico famoso y el ministro de Asuntos Exteriores. La historia hace foco exclusivamente en dos de ellos. Vernon, director de un diario en picada (¡qué lindo es leer sobre lo trágico de un hombre que trabaja en una redacción!), y Clive, un compositor con pocos momentos de inspiración para producir su supuesta obra maestra. La amistad de ambos pende de un hilo por un dilema ético. No es una novela grande ni de esas inolvidables. McEwan se repite un poco con el recurso de generar un giro de tuerca brusco, inesperado y algo cruel.

6-Short Cuts, Raymond Carver (2): ¡Cómo le gusta revolver a Carver! Es como si estuviera haciendo un estofado de la sociedad y de a poco fuera inspeccionando cada una de sus partes. Un poquito de sal a la frustración. Un toque de limón a la infelicidad. Vino tinto para acompañar al vacío. Precisa y agresiva, la prosa se luce y las historias, de gente perdedora, atrapan. El único problema es la edición, un rejunte de cuentos que, en realidad, no existe en la bibliografía del autor como tal (muchos se repiten del libro de la colección anterior, Catedral y otros cuentos). Atrapante.

7-El mar, John Banville (3): Si hay que escribir, que sea con elegancia. Es lo que el lector podría pensar en cada una de las líneas de esta sutil y nostálgica novela. Banville cuida tanto la prosa que por momentos pasa por demasiado puntilloso. La historia, de un hombre que queda viudo y se define como un borracho e inútil, tiene momentos extraordinarios (especialmente en los flashbacks, cuando se cuentan detalles de los inicios de la pareja y la relación con los suegros, entre otras cosas). Es triste, porque habla de un hombre que deja de funcionar ante una pérdida tan grande. En este libro no hay maquillaje ni se intenta endulzar nada. El amor puede ser tan tierno como devastador y cruel. El mar siempre está. Cambia de color, forma y ritmo con el paso del tiempo.

8-El loro de Flaubert, Julian Barnes (1): Ligeramente encantador. Una especie de soliloquio en el que el protagonista de la historia, el propio narrador, es un médico frustrado y con pocas motivaciones más que obsesionarse por la obra de Flaubert. Por momentos, la prosa vuela, es divertida y original. En algunos otros tramos cae un poco. Es como si estuviera escrito sólo para que Julian Barnes demuestre su enorme versatilidad para escribir cualquier tipo de texto (de la otra colección, La mesa limón y otros cuentos es un buen libro, y Arthur y George, una brillante novela). Con esta especie de biografía-novela, da la sensación de ser capaz de escribir cualquier cosa.

9-El testigo, Juan Villoro (4): El viaje al pasado de un hombre que parecía haber dejado atrás el México de las drogas y los narcos. Viejos amores, historias no resueltas y una constante atracción hacia lo propio. Julio Valdivieso, un intelectual mexicano emigrado en Europa, regresa a su país para volver a sentir. Una novela que hipnotiza. Extraña, porque tiene muchos altibajos pero no por eso deja  de ser atractiva. La historia tiene algo de revisionismo histórico salpicado por una enorme ironía. Agradable.

10-Queer, MS. Burroughs (12): Una crónica más o menos entretenida y provocadora sobre una pareja de homosexuales en Latinoamérica en busca de alguna droga que los haga alejar del vacío que sienten. Pero no mucho más. Después de leer a Bukowski, cuesta sorprenderse con la escritura de Burroughs. Es como si estuviera verde, inmaduro. Le resulta complicado ir un poco más allá y sus relatos suenan intrascendentes. Queda claro que Queer como una obra sola no es la mejor carta de presentación.  Se supone que este libro es una secuela de Yonqui, considerado como la gran obra de este escritor. Una edición descuidada, con algunos errores u olvidos ortográficos. Nada inolvidable.

11-El héroe de las mansardas de Mansard, Alvaro Pombo (8): Kus-Kús es un chico de la alta burguesía española que se entromete en el mundo adulto. Habla con su tía Eugenia, con Julián, un criado con un pasado tenebroso o con la fina y coqueta Miss Adelaida Hart. La novela transcurre siempre en ese ida y vuelta. Salvo en las últimas páginas, no parece llegar nunca a ningún lado. Tiene algunos toques humorísticos y un lado más o menos simpático, con algunas descripciones bien construidas, pero es un libro muy fácil de olvidar. Aburrido.

12-Veo una voz, Oliver Sacks (5): Un libro que no debería haber entrado en esta colección bajo ningún concepto. Con El hombre que confundió a su mujer con un sombrero y otros cuentos, de la colección anterior, era una certeza de que este autor no era demasiado sorprendente. Con este, una especie de estudio sobre la sordera, Sacks queda totalmente fuera de juego. Un libro mal escrito, que no atrapa nunca al lector, por ser demasiado específico y orientado. Sólo deberían leerlo aquellas personas interesadas en la temática. Flojo, con una prosa académica y aburrida.




There are 5 comments

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  1. Planificación, obsesión y fracasos: las mejores lecturas del 2013 | Crónicas de calle

    […] Me dediqué a leer la colección que Página 12 y Anagrama sacaron el año pasado. Son 25 libros. Algunos son excelentes, otros muy buenos y la mayoría regulares. La obsesión por terminar con la saga me alejó de otros autores. Me impuso contenidos que no necesitaba en ese momento. El ritmo fue siempre el mismo, la espontaneidad quedó perdida. Aunque de la colección leí algunos textos brillantes, el saldo es negativo porque con muchos autores perdí el tiempo. En el laberinto de la lectura la única regla válida que debería existir es la de no perder el tiempo. […]

  2. HECTOR SANTOS

    De la coleccion los 25 de Anagrama/Pagina 12, me falta el tomo 23.¿como lo podria conseguir?
    Si me informan lo agradezco. saluda hector santos

    • Lucas Bertellotti

      Hola Héctor, ¿qué tal? En avenida Corrientes, desperdigados por las diferentes librerías, diría que están todos los números. Además, hay algunos puestos de diarios que todavía conservan algunos números. La otra opción que se me ocurre es averiguar en Página 12, en algún momento vendían libros de sus colecciones en el mismo diario o en otras sucursales. ¡Saludos!


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