Las mejores películas que vi en 2014

22014-cine

De los estrenos siempre hay que estar atentos. Perseguir las tendencias, subirse a la ola del presente y sorprenderse cada tanto con alguna joya no está para nada mal. Pero lo más lindo del cine está en el pasado. Primero, porque es un tiempo con contenido infinito. Segundo, porque es mucho más fácil encontrarse con una obra maestra cuando se mira hacia atrás que al revés.

Listas, referencias, directores favoritos. Las buenas películas están en todos lados. Funcionan como una especie de salvavidas. Mantienen a flote al cine, lo hacen quedar bien. Permiten creer que la magia no se terminará nunca.

Acá, un repaso de las mejores películas que vi en 2014.

M, el vampiro de Dusseldorf, Fritz Lang (1931). La ciudad está convulsionada. Un asesino de chicos obsesiona a todos. La atención se centra sólo en ese misterioso personaje. Entonces, el resto de los criminales aprovechan. La primera secuencia de esta película es cine en expresión más extraordinaria. Los juegos en el patio gris. La mamá que espera mientras la paciencia parece a punto de explotar. Y el silbido del asesino. La película tiene todo: una gran historia, suspenso permanente, actuaciones soberbias (¡las cosas que hace Peter Lorre!) y una filmación exquisita. Increíble que sea de 1931. ¡Qué obra maestra! Un film que lo tiene todo. Fritz Lang, entre los grandes.

mEl gran dictador, Charles Chaplin (1940). Sí, es una locura no haber visto esta película antes. Pero siempre queda una deuda por saldar. Lo importante es apreciar esta extraordinaria película en algún momento. Charles Chaplin tiene la magia perfecta para enamorar en un relato que cuenta uno de los movimientos más tenebrosos de la historia. Pero él tiene un toque diferente. Hace reír, llorar, cautiva. Un autor de una valentía única. Sólo un año después de la Segunda Guerra Mundial se animó a ridiculizar a Hitler con un estilo inteligente y maduro. La última consagración de un director que debe estar sí o sí entre los cinco más grandes de la historia.

dictadorEl ángel ebrio, Akira Kurosawa (1948).  Un médico adicto al alcohol. Un mafioso sin ningún tipo de filtro ni ataduras. Una relación que se intensificará en una ciudad de Tokio rota y desunida, desesperada. La grandeza de Kurosawa reside en que tiene por lo menos diez películas que rozan entre obras maestras e imprescindibles. El ángel ebrio está en esa lista. Hay que bucear en la filmografía de este japonés, porque su obra está lejos de terminar en Los siete samuráis, Rashomon o Yojimbo.

elangelebrioEl tesoro de Sierra Madre, John Huston (1948). Es verdad, lo de Humphrey Bogart en Casa Blanca y El halcón maltés es extraordinario. Pero no es lo mejor. Los papeles en los que verdaderamente se lució fue cuando Boggie no actuó de Boggie. El tesoro de Sierra Madre es el gran símbolo de esa tesis. Dobbs es un borracho, un tipo capaz de hacer cualquier cosa por algunos dólares más. Desalineado, con la barba demasiado crecida y sin ningún tipo de encanto, busca desesperadamente una forma de salir de su condición. Como en La Reina de África, Bogart se sale de los parámetros y la rompe.

el_tesoro_de_sierra_madreEl falso culpable, Alfred Hitchcock (1956). Peliculón. Exasperante, cruel y significativa. Con enorme peso encima, Hitch se muestra en escena, con un plano lejano y advierte al principio del film que los hechos se tratan de eventos reales. Manny Balestrero (James Fonda) es acusado y paga por crímenes que no hizo. Sólo tuvo mala suerte. Es parecido al verdadero ladrón. El episodio lo llevará a un infierno que podría no tener retorno. Un film que habla sobre los prejuicios de la sociedad, la negligencia de la policía y lo idiota de la justicia. Muy entretenida.

wrongmanLa muerte tenía un precio (1965), Sergio Leone. El western perfecto. Sergio Leone cierra la trilogía del dólar con una clase de filmación. Clint Eastwood hace todo bien en esta película, que contiene todos los condimentos del género. Un relato de 135 minutos que tiene un ritmo perfecto y deja ganas de mucho más. Después de Por un puñado de dólares y El bueno, el malo y el feo, el western spaghetti alcanza un grado de madurez perfecto. Calidad alta. Inolvidable película.

clinteastwoodNadie sabe, Hirokazu Koreeda (2004). Japón, el país en el que todo parece perfecto, tiene miserias como cualquier otro lugar del mundo. Así lo hace saber este brillante director, no sólo en esta película sino también en buena parte de su filmografía. Una mamá irresponsable que abandona a sus hijos en un pequeño departamento de Tokio. Y a ellos no les queda otra más que sobrevivir. Un relato que pone el foco no sólo en el instinto de supervivencia de los chicos sino también en la forma en la que la sociedad reacciona ante ellos. Brutal.

nobodyFlores rotas (2005), Jim Jarmusch. Acá hay un director tiempista: conoce cuándo cerrar, abrir, alargar o acortar. Debe ser la única razón por la que esta película, un relato más bien chico de un soltero millonario que recibe una carta misteriosa y decide hurgar en su pasado, parece mucho más ambiciosa de lo que en realidad es. Bill murray es todo.

brokenflowesGente feliz: un año en Taiga (2010), Werner Herzog. ¿Existe algún documentalista mejor que Herzog? Su mérito no se trata sólo de la forma en la que piensa las películas y cómo las ejecuta. Su gran virtud quizás sea la de encontrar historias y tener acceso a lugares que parecen impenetrables. Pero Werner tiene algún tipo de carisma (y billetera, claro) que le permiten retratar vidas demasiado alejadas. Y sabe cómo darle el toque mágico. En este film, cuenta la vida de los cazadores de Siberia. Frío, soledad, naturaleza, vida y muerte. Intenso.

ayearinthetaigaPapirosen (2011), Gastón Solnicki. Vi esta película a partir de un comentario en Crónicas de Calle de uno de los protagonistas. Y fue una gran sorpresa. Es un documental que cuenta la historia de una familia judía de clase media-alta en Buenos Aires. Sensible, muestra las cosas grandes en los aspectos chicos. Toca todos los temas: la niñez, la rebeldía, la muerte, la religión, el sexo, el consumismo, las tradiciones. Es divertida por su espontaneidad y bastante única por la elección de su director de no aparecer en el relato pese a que filmaba a su propia familia. Quizás, el hecho de que se trate de un documental otorgue más herramientas para conseguir esa intimidad que tanto conmueve. La corrida en el pasto de Mateo, las mirada perdidas, los silencios, las peleas. Un film genuino y honesto.

papirosen

Menciones especiales: Tomboy (2011), Céline Sciamma; Más dura será la caída (1956), Mark Robson; El hombre que mató a Liberty Valance (1962), John Ford, 12:08 al este de Bucarest (2006), Corneliu Porumnoiu; Academia Rushmore (1998), Wes Anderson.




There are no comments

Add yours