Nouvelle vague: cuando el cine era todo, o casi

antoine

Aunque cueste creerlo, hubo una época en que una entrevista televisiva a un director de cine tenía casi tanta repercusión como lo que hoy puede llegar a recibir una pelea entre la “Mole” Moli y Ricardo Fort, quizás. Ese tiempo se sitúa a fines de la década del 50 y se debió por un movimiento cultural: la nouvelle vague (nueva ola). Se produjo luego de que un grupo de críticos de cine (de la revista Cahiers Du Cinema-Cuadernos de cine-) decidieran lanzarse a filmar. Y dieron vuelta la historia, para contarla de otra forma. Más cercana a la vida real, tal vez. Y si dos personajes debían mantener un diálogo por 15 o 20 minutos, que así sea. Y si debía ser por un segundo, también. La nouvelle vague transmitía pensamientos políticos, sociales y culturales. La vida misma en una perspectiva amplia, fiel reflejo de la sociedad en la que se vivía. Los resultados podían ser vagos, delirantes o difíciles de seguir, pero hay una frase que ningún espectador debe haber pronunciado nunca, luego de salir del cine tras ver un film de Alain Resnais, Eric Rohmer o Jean Pierre Melville: “Para pasar el rato, está bien”. Por esto es que una entrevista a un director de cine representaba tanto. En sus declaraciones se palpitaba el ambiente social. El clima de la calle. Los movimientos políticos y también los estados anímicos y culturales de Francia (claro, en 1968 vendría el Mayo francés).

Los 400 golpes, de Francois Truffaut, es la obra maestra de este movimiento. Se trata de la historia de Antonine Doinel (actuada por Jean Pierre Leaud), un adolescente de unos 14 o 15 años, pícaro, atrevido, que lucha contra los golpes que lleva su vida temprana. Escapa a sus padres, al reformatorio o a lo que lo agobie en ese momento. Huye de la vida, si es posible. Un film casi autobiográfico de Truffaut, que, como el personaje que creó, tuvo una infancia dura. Aquí se ve la escena más memorable de todas: en el reformatorio de niños, Antoine es entrevistado por una psicóloga, casi al final del film. La cámara nunca lo abandona y se pueden ver las reacciones del chico ante las preguntas de la profesional. Esboza una sonrisa tímida cuando le pregunta si ya tuvo sexo. Recurre a la seriedad cuando debe contestar sobre la separación de sus padres o su mala conducta en la escuela. Se rasca la cabeza. Ríe. Mira el techo, se distrae.

Los actores no exageran la actuación. En “Un condenado a muerte escapa”, de Roberto Bresson, el actor (el no profesional François Leterrier, que estudiaba filosofía en La Sorbona), es apresado por los nazis, en Francia, en 1943. Se concentra en pensar en su escape, pero no tiene reacciones desmedidas. Prepara el plan de salida como cualquier preso hubiera hecho, en silencio, sin llamar la atención. Todo esto hace más creíble cualquier tipo de historia.

En la nouvelle se ve gente corriente y común. “Bob el apostador”, de Jean Pierre Melville, es un policial de los que ya no hay, por su forma repentina de cerrar la historia, y por las características de Bob, el personaje principal, un apostador compulsivo, atado a las malas costumbres y a una vida llena de placeres. En su placard tiene una máquina tragamonedas en la que todos los días desafía al destino y a la suerte.

Las mujeres  son, sin dudas, las más bellas de todas. Representan a la dama que alguno podría cruzarse en algún transporte público o a la vuelta de la esquina. La más memorable, Brigitte Bardot. En “El desprecio”, de Godard, Bardot camina desnuda en su casa, en la playa, en todos lados.

“No todas las películas en blanco y negro que hablan en francés son buenas”, dijeron alguna vez. Y estoy de acuerdo. Seguir el hilo de un film de Godard es casi tan difícil como comenzar a leer a Nietzche antes que Huckleberry Finn o Tom Sawyer. Aunque sus filmes están llenos de íconos de los 60 y de referencias filosóficas (dos posibles virtudes), es difícil disfrutar de algo a lo que no se puede entender.

Fue uno de los grandes movimientos de la historia del cine. Sus directores y actores dejaron un legado que se mantiene vigente en el cine actual. Cuando el cine representaba todo, o casi.

 
* Este ciclo de cine fue compartido con mis amigos Joaquín, de Nosvamosacopacabana, y Fernando, de Anecdotario colectivo. Aquí van las calificaciones de los films que vimos juntos.
Título en español y director Crónicas de calle Lucas Bertellotti Nos vamos a CopacabanaJoaquín Bilbao Anecdotario colectivoFernando Massa
Bob el apostador (1955)Jean- Pierre Melville           * * *        * * *          * * *
Un condenado a muerte se escapa (1956)Robert Bresson          * * * *       * * * *          * * * *
Pickpocket (1959)Robert Bresson          * * *             * * * * *           * * *
Los cuatrocientos golpes (1959)Francois Truffaut          * * * * *        * * * * *         * * * * *
Hiroshima Mon Amour (1959)Alain Resnais          * * * *        * * * * *         * * * *
Sin aliento (1960)Jean-Luc Godard          * * *    
Disparen sobre el pianista (1960)Francois Truffaut          * * * *       * * * *          * * *
Estas buenas mujeres (1960)Claude Chabrol           * * *  
Lola (1961)Jacques Demy           * * *  
El año pasado en Marienbad (1961)Alain Resnais           * * * * *  
Crónica de un veterano (1961)Jean Rouch            * * *  
Antoine y Colette (1962) Francois Truffaut         * * * *           * * *
Cléo de 5 a 7 (1962)Agnes Varda            * * * *        * * * *
El muelle (1962)Chris Marker           * * * * *        * * * *
Jules y Jim (1962)Francois Truffaut       * * * *         * * * * *          * * *
Vivir su vida (1962)Jean-Luc Godard              * * *  

 

La carrera de Suzanne (1963)Eric Rohmer       * * *         * * *         * * * *
Nadja en Paris (1964)Eric Rohmer        * * *         * *         * *
Alphaville (1965)Jean-Luc Godard         * *     
Pierrot el loco (1965)Jean-Luc Godard         * *         * *         * *
El Samurai (1967)Jean-Pierre Melville        * * * *          
Besos robados (1968)Francois Truffaut        * * *                * * *
La mujer infiel (1969)Claude Chabrol            * * * *         
Mi noche con Maud (1969)Eric Rohmer        * * * *          * * * * *         * * * * *
Domicilio conyugal (1970)Francois Truffaut        * * *            * * * *
Amor en fuga (1978)Francois Truffaut        * * *            * * * *

 



There are 12 comments

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  1. Joaquín Bilbao

    Excelente ciclo nos armamos, tus comentarios al movimiento estuvieron a la altura, aunque podríamos disctutir algunos puntos.

    “Los actores no exageran la actuación, como lo hacen los de ahora” mmmm. Es verdad que, en general, la actuación en estas películas no es exagerada, pero hoy tenemos un poco de todo. Sí es un contraste con los actores del “método”, pero ellos me agradan de igual manera.

    ¡Tildaste al pobre Pauls de ser esnob! jaja. El cine admite muchas lecturas y, en especial, espectadores. En lo bueno de la diversidad… Hay historias más convencionales y otras que apuntan a otras cosas (aunque a veces pueden fallar o no sobrevivir al paso del tiempo). Incluyo a Godard en la segunda categoría. Y sí, algunas películas siguen siendo buenas y otras no.

    Saludos!

    • Lucas Bertellotti

      Lo de Pauls se explica porque venía de leer Historia del llanto, y lo tuve que abandonar a las 70 páginas más o menos… simplemente, inaccesible…. quizás exageré un poco, jejej.. a eso se sumó la crítica suya que cito en el post, en la que no para con los elogios a Godard…me pareció que suele volcarse del lado de lo difícil, de lo marginal, de lo que es para pocos…
      Lo de los actores es una simple impresión, muy discutible… saludos!


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