Ballers: el método HBO

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Para HBO, no hay nada mejor que el equilibrio. Como si no quisiera saber nunca lo que pasa cuando algo está fuera de balance, se anticipa y planifica de una manera bastante meticulosa y evidente. No es difícil leer el juego del mejor canal de contenido para televisión del mundo.  Un producto denso, con presupuesto alto y que representa la gran apuesta del año. Otro mucho más frívolo y relajado, que pretenda ser cool pero que no deje de estar en boca de muchos. Que sea tendencia, un producto mucho más de culto que mainstream. A eso apunta Ballers, otra serie que habla de la compensación de una empresa que piensa todo…y muy bien.

How to make it in America es, probablemente, la mejor serie de todas las que tienen este foco. En este show se hizo popular I Need A Dollar, de Aloe Blacc. De eso se trata: de ser referencia, de que los jóvenes hipster que marcan el paso de lo que es bueno o malo presten siempre atención a la mirada que puede tener HBO. Lo mismo pasa con TogethernessBored to Death, Hung, Entourage o la nueva The Brink. Es probable que Girls haya sido eso en sus comienzos y luego, con el tiempo y gracias a la madurez y creatividad de Lena Dunham, se volcara a uno de los programas más pesados de la cadena.

No sería una locura que el tema que Ballers usa para abrir los episodios se convirtiera en un exitoso viral. Entonces, mientras por un lado el foco va hacia True Detective, Six Feet Under, The Wire o la extraordinaria Olive Kitteridge, que es corta pero no por eso menos genial, otra mirada apunta al puro entretenimiento, pero siempre bajo un foco estético y sofisticado, que busca encontrar un tipo de público muy determinado.

Ballers cumple con todos los requisitos. Demuestra personalidad, va un paso adelante de la moda, tiene a la belleza y la estética como un factor determinante y, por sobre todas las cosas, divierte. Nada inolvidable, nada para arrepentirse. Los diez capítulos de la primera temporada pasan rápido y sin demasiados trastornos.

Spencer Strasmore (Dwayne Johnson, La Roca) es un ex jugador de fútbol americano que lo tiene todo. Plata, belleza, mujeres, fama y acceso a una serie de privilegios a los que pocos acceden. En su vida, en el mundo que lo rodea, sólo importa el ya. Cuando el presente lo encontró en lo más alto de la montaña rusa, no lo notó. Ahora, que el carrito lo encuentra en la parte más baja, comienzan los sufrimientos. Se da cuenta que no construyó nada. Cuando las luces se apagaron, contó con muy poco verdaderamente significativo. Y se da cuenta.

Lo que le quedó fueron sus ex compañeros y una serie de códigos que lo acercan mucho más a los jugadores jóvenes, donde está la gran plata de los contratos. Quizás por eso se dedica a ser una especie de representante de jugadores. Spencer hace todo lo posible para que sus representados no se metan en problemas, una tarea imposible. Las estrellas del deporte sólo pretenden tener sexo, invitar a amigos y familiares a vivir una vida de calidad demasiado superior a lo que alguna vez podrían haber soñado y despilfarrar toda la plata que puedan. Spencer, con demasiados golpes encima, cansado físicamente y destruido mentalmente, deberá jugar su partido contra todos esos elementos.

La serie fluye, tiene elementos divertidos y una buena forma de contar la historia. Pero no es mucho más que eso. HBO ya anunció que habrá una segunda temporada, pero lo cierto es que el relato no necesita nuevas problemáticas porque ese mundo es bastante simple y chato.

Ballers es como serie lo que una fiesta para Spencer. Ir, divertirse, pasarla bien, ser cool y volver. Desprenderse rápido de un evento pasajero que no puede dejar mucho más que un recuerdo simpático.



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